Cuidamos tu vivienda cuando tú no estás.
Visitas periódicas para conocer el estado de la propiedad, detectar incidencias a tiempo y mantener informado al propietario.
Qué hacemos
Una vivienda cerrada durante semanas o meses puede sufrir humedades, filtraciones, averías o daños exteriores sin que nadie los detecte. La supervisión periódica permite actuar antes.
Nos adaptamos a cada propiedad.
Definimos contigo el alcance del servicio según el tipo de vivienda, su uso y la frecuencia que necesites.

Un contacto local para resolverlo.
Cuando estás lejos, lo difícil no es saber que hay un problema: es encontrar quién lo revise, coordinar la solución y comprobar que el trabajo queda terminado. Ahí es donde aportamos valor.
Pensado para propietarios que quieren simplificar.
Especialmente útil para segundas residencias y propietarios que viven fuera de Galicia.
Solicitar supervisiónCuéntanos qué necesita tu propiedad.
Podemos preparar una propuesta adaptada al tipo de vivienda y al nivel de seguimiento que necesitas.